Lucasfilm lleva varios años empezando a introducir el manga como un medio más para contar historias de Star Wars. La cosa empezó con las adaptaciones de las películas, series, novelas y algún que otro spin-off de las historias de Visions. Posteriormente, se les sumaron los mangas de The High Republic, los cuales narraron algunas historias originales que formaron parte de la narrativa del proyecto. El año pasado llegó el paso definitivo con el lanzamiento de Path of the Lightsaber, el primer manga original y totalmente independiente del nuevo canon. Publicado recientemente en España como La Senda del sable de luz, su historia está escrita e ilustrada por el alicantino Kenny Ruiz, quien ha resuelto su estreno en Star Wars de una forma excepcional.
![]()
Star Wars: La senda del sable de luz
La historia de La senda del sable de luz está ambientada en el 34 DBY, entre los eventos de los Episodios VIII y IX. Pese a ser una historia aislada de la trama principal de la época, el manga realiza un trabajo brillante a la hora de ampliar el contexto de este periodo entre películas. Entramos en un momento en el que la Primera Orden ha cumplido con su objetivo. Tras el vacío dejado por la destrucción de la Nueva República, su yugo ha empezado a extenderse y su dominio de la galaxia se ha consolidado. Miles de planetas han sido ocupados, sus poblaciones han sido sometidas y los que se han negado a hincar la rodilla han sido ejecutados. Y si su tiranía ha llegado tan lejos ha sido gracias a la pasividad de los que permitieron su ascenso, a la falta de memoria histórica, al mirar para otro lado e incluso a los ignorantes que simpatizan con ellos. Ese es el caso de uno de los personajes de esta historia, quien, como no podría ser de otra forma, se acaba dando de bruces con la realidad. Quizás todo esto os suene.
La Resistencia, por su parte, se encuentra en sus horas más bajas como consecuencia de sus graves pérdidas en las batallas de D’Qar y Crait. Sin flota y sin recursos, a la general Leia Organa solo le queda la esperanza y el inspirador legado de Luke Skywalker. El equipo de propaganda de la Resistencia se encarga de predicar a través de la HoloNet el heroico sacrificio del maestro jedi contra la Primera Orden, sembrando en los ciudadanos la semilla que germinó con el levantamiento de toda la galaxia que vimos en el El ascenso de Skywalker.

Una de las personas inspiradas por la leyenda de Luke Skywalker es una joven llamada Nioka. Es una chica extremadamente ingeniosa y perseverante, dos cualidades que le ayudan a sobrevivir ante las adversidades planteadas por una galaxia cada vez más peligrosa y adaptarse a los nuevos retos que se le proponen a lo largo del camino. Muchos quizás os sentiréis identificados con ella, pues es la viva imagen del niño o niña que acaba de descubrir las películas de Star Wars y, soñando con convertirse en jedi, empieza a jugar con los palos de la escoba como si fueran sables de luz y a intentar atraer objetos con la Fuerza desde el sofá.
El sueño de Nioka se hace realidad cuando un sable de luz se cruza en su camino. La icónica arma de los caballeros jedi sirve como el motor que mueve la trama de la historia. Lo más interesante es el respeto con el que el autor trata este elemento tan icónico. No es una herramienta más, como un vibrocuchillo luminoso que cualquier personaje puede blandir a la ligera y sin conocimiento. Es una arma pesada, muy difícil de controlar, que requiere de mucho entrenamiento para dominar con maestría. Tal y como se ha anunciado a diestro y siniestro durante la promoción de la obra, el sable en cuestión data de la era de la Alta República y todo el manga está lleno de conexiones con The High Republic, por lo que os encantará si os habéis sumergido en las obras de dicho proyecto. Además, también adelantamos que encontraréis grandes referencias a la trilogía original, a los cómics de Charles Soule, a Imperio Carmesí e incluso al Jedi: Survivor.

El manga te invita a seguir leyendo y a devorarlo de una sentada, atraído por el misterio central alrededor del sable, por el interés de saber más acerca de sus personajes y por sus giros inesperados, el último de los cuales nos deja una pincelada de lore bastante interesante que no esperaba para nada en la historia de este manga. Los momentos más intensos son sucedidos por el punto justo de humor para rebajar la tensión y por momentos entrañables que hacen crecer a la protagonista. Algunas de sus conversaciones nos dejan citas memorables.
En cuanto a las ilustraciones, que naturalmente siguen el estilo de los artistas japoneses, lucen espectaculares y varias páginas del manga podrían convertirse perfectamente en vuestro fondo de pantalla. Se notan las horas de trabajo y el cariño que ha invertido Kenny Ruiz en su obra. Merece una mención especial la original forma de ilustrar los pensamientos y reflexiones de Nioka. La estética de los diseños de los personajes, armas y droides referencia continuamente a la trilogía original y a la cultura samurái, como es el caso del villano principal de la historia, cuyo diseño y motivaciones son de lo más interesantes.
En líneas generales, podemos decir que La senda del sable de luz es una obra que engancha, que homenajea y rinde un gran respeto a la mitología de Star Wars, y que contribuye de forma reseñable a seguir expandiendo el nuevo canon. Desde luego, te deja con ganas de saber cómo continuará la historia en su segundo volumen, cuyo lanzamiento está previsto para el próximo año.




