Tras más de seis años de espera, la franquicia conocida por todos regresó a la pantalla grande. Este mayo de 2026 nos ha traído la película Star Wars: The Mandalorian and Grogu, que es la primera que deriva directamente de una serie de televisión de acción real. Una cinta que nos trae bastantes referencias a otros medios, aunque pocas aportaciones al universo expandido. Iremos desgranando punto por punto las referencias, naves, armas, aliens y demás elementos conocidos vistos anteriormente en la saga Star Wars.
Remanente imperial
La película empieza con el que es el nuevo trabajo de Don Djarin, un asesor externo de la Nueva República, que en la práctica se reduce a que caza a antiguos imperiales reconvertidos en señores de la guerra. En un planeta helado sin nombre gobierna el comandante Barro, que ha reunido a los representantes de los mundos que gobierna con mano de hierro. Este Barro ya había aparecido en el capítulo 23 de The Mandalorian como uno de los caudillos imperiales del Consejo en la Sombra reunidos en holollamada junto con el moff Gideon y otros imperiales como el capitán Gilad Pellaeon y el comandante Brendol Hux. De hecho, el otro señor imperial al que perseguirá durante la cinta, Janu Coin, también estaba en esa reunión como parte del Consejo. Aunque este Lord Janu se distingue de otros caudillos imperiales en que se oculta adoptando el papel de líder del sindicato del crimen del sistema Shakari. Es por eso que no lleva el uniforme imperial y tiene a típicos matones, incluso a no humanos como el iktotchi Hogsbreth. Janu además parece ser todo un amante de las bestias, pues en las paredes de su oficina luce las cabezas de un nexu y un reek, criaturas que aparecen en la Arena de Geonosis en el Episodio II.

Como es bien sabido, el Imperio entró en fase de disolución tras la batalla de Endor y la aparente muerte del emperador Palpatine. De hecho, el mismo emperador planeó la destrucción total tanto del Imperio como de la Rebelión, en ese momento ya Nueva República, con el plan conocido como La Contingencia a través de su consejero para el Imperio Gallius Rax que formó el primer Consejo en la Sombra con personalidades como la Gran Almirante Sloane. Sin embargo, ese plan se vio frustrado en la batalla de Jakku cuando Sloane eliminó a Rax y ella y otros leales superviviente como el comandante Hux huyeron a las Regiones Desconocidas. Ahora, en torno al año 9 DBY se ha consolidado un nuevo Consejo en la Sombra y el Remanente Imperial o Fuerzas Neo-Imperiales que siguen actuando dentro de los confines conocidos de la Galaxia. Aun desconocemos que conexión exacta tienen con los imperiales que huyeron a las Regiones Desconocidas, la futura Primera Orden, pero la presencia de Hux en el consejo deja claro que sí están relacionados.
Sin embargo, tal y como vimos en la serie Ahsoka, este Consejo y todo el Remanente en teoría se preparan para recibir al Heredero del Imperio, el gran almirante Thrawn. El problema es ubicar esta película en la cronología, pues no se hace ninguna mención precisa. Hasta la información que teníamos hacía que todas las series livea-action relacionadas con The Mandalorian ocurrían en el año 9 DBY. Pero un reciente artículo publicado en la página oficial starwars.com establece que la película sucede después de que Din Djarin y Din Grogu fueran perseguidos durante años. Por tanto, como mínimo, los eventos de esta cinta suceden en el 11 DBY.
Soldados de asalto
Como es habitual en los remanentes imperiales, estos cuentan todavía con una variedad amplia de soldados de asalto o otros combatientes imperiales. Debido a las condiciones del mundo de Barro, tiene a su servicio a los soldados de la nieve, especialmente adiestrados y equipados para ambientes de frío extremo tal y como los vimos en la batalla de Hoth en El Imperio Contraataca. Un detalle interesante es que a algunos los vemos sin la máscara que protege la zona de la cara, descubriendo así como es el casco debajo de eso. Por supuesto, aparecen los habituales soldados de asalto, algunos con armaduras algo degradadas como es habitual en los remanentes. Y manejando los caminantes tenemos a los míticos pilotos de AT-AT, con armaduras y cascos muy similares a los pilotos de cazas TIE, y también otros pilotos de combate imperiales manejando a los AT-RT, en este caso es como una versión de los soldados de la arena pero adaptados al frío. Incluso el comandante Fremmet, que está al mando de uno de los AT-AT, porta esa armadura pero con un casco de oficial imperial.

Rangers de la Nueva República
En el bando contrario, tenemos al escuadrón Adelphi, también llamados los rangers de Adelphi. Con base en el mundo costero del mismo nombre, esta unidad del Cuerpo de Cazas Estelares de la Nueva República se encarga de patrullar por los Territorios del Borde Exterior para hacer frente a cualquier tipo de amenaza, ya sean criminales comunes, piratas o antiguos imperiales. Hemos visto a los miembros del escuadrón a lo largo de Ahsoka, The Book of Boba Fett y The Mandalorian. Y todos ellos se han reunido para esta película, para empezar los propios directores de la serie que hacen cameos como pilotos. Esos son Sash Ketter, Jib Dodger y Trapper Wolf, interpretados respectivamente por Deborah Chow, Rick Famuyiwa y Dave Filoni, este último además es el guionista y productor de la película. Otro cameo interesante es el teniente Blick, uno de los pilotos sentado a la mesa de la cantina de la base, y al que da vida Doug Ching, el legendario artista conceptual detrás de las precuelas, las secuelas, videojuegos y otros proyectos, pues es vicepresidente y director creativo ejecutivo de Lucasfilm.
Y el oficial superior de todos es el capitán Carson Teva (Paul Sun-Hyung Lee), un personaje con un papel muy importante pues desde la segunda temporada de The Mandalorian ha servido como el enlace entre Mando y sus amigos y la Nueva República. Sin embargo, en esta película ese rol fue asumido por la coronel Ward, un personaje nuevo interpretado por la actriz Sigourney Weaver y que suponemos que dirige a la base Adelphi. Su voz en castellano os puede haber resultado familiar, pues es doblada por María Luisa Solá, la voz de Leia en la trilogía original y en las secuelas. Pero el más destacable de los rangers de Adelphi no es otro que el lasat más famoso de la Galaxia, Garazeb ‘Zeb’ Orrelios, uno de los legendarios espectros de la tripulación del Espíritu. Lo último que sabíamos de él, es que tras el fin de la Guerra Civil Galáctica viajó junto a su amigo Alexsandr Kallus al planeta Lira San, mundo natal de su especie en el Espacio Salvaje. Con Zeb, todos los personajes principales de la serie Rebels ya han dado el paso a la acción real, a excepción claro de Kanan Jarrus. En cuanto al resto, Hera Syndulla, Sabine Wren, Ezra Bridger y Chopper, ya lo hicieron todos en la serie Ahsoka. Aunque por puntualizar, Chopper tuvo un breve cameo anteriormente en la película Rogue One.

Como cameo final mencionaremos al droide astromecánico R5-D4, el infame ‘Red’ o ‘Skippy’, que se sacrificó para que la familia Lars comprara a R2-D2 y ni a él. En The Mandalorian supimos que acabó en propiedad de la mecánica Pelli Motto, hasta que se lo entregó a Din Djarin para que lo asistiera en su caza estelar N-1. Después de la reconquista de Mandalore, parece que R5 regresó al servició de la Nueva República, pues este droide conocía al capitán Teva, y se le ve brevemente paseando por la base Adelphi junto a varios droides exploradores BD, de mismo modelo de BD-1 de Cal Kestis.
Clan Hutt
La última facción a la que nos enfrentamos es al Cartel Hutt, dirigido ahora por los Mellizos, un hermano y hermana primos del finado señor del crimen Jabba Desilijic Tiure, aparecidos por primera vez en The Book of Boba Fett cuando intentaron reclamar el territorio de su pariente hutt. Y lo hacen desde el planeta natal de su especie, el pantanoso Nal Hutta, centro del Espacio Hutt en el Borde Exterior. Hasta podemos ver a su luna, Nar Shaddaa, la Luna de los Contrabandistas, que alberga un gran inframundo criminal en su ecumenópolis que la cubre por entero, como Coruscant. Antes ese mundo y todo el imperio criminal hutt estaba encabezado por el Gran Consejo Hutt, que reunía a las 5 grandes familias o kajidics del Clan. Pero ese consejo y sus integrantes fueron exterminados por Darth Vader durante la conocida como Guerra de los Cazarrecompensas ocurrida en el año 3 DBY. Solo Jabba el Hutt sobrevivió a la masacre, asumiendo él el control de todo hasta que halló su final a manos de los héroes de Yavin.
En The Clone Wars, vimos que el Gran Consejo se reunía en el palacio de Gardulla Besadii la Vieja situado en la ciudad de Bilbousa, capital y principal espaciopuerto de Nal Hutta. Al parecer, el palacio de los Mellizos, de los que por cierto se desconocen sus nombres, es otro distinto aunque con una arquitectura muy similar al de Gardulla, una combinación de piedra y material orgánico fúngico. Esto tiene sentido pues Gardulla la Hutt es del kajidic Besadii, mientras que los mellizos son del Desilijic como su primo Jabba, su sobrino Rotta y su tío Ziro, tal y como demuestra que el símbolo de su familia está grabado por todo el palacio.

Pero hay una diferencia fundamental en la organización de los Mellizos con respecto al Clan Hutt anteriormente. En los tiempos del antiguo Imperio Hutt durante la guerra con Xim el Déspota los hutts reclutaron a especies del Cúmulo Si’Klaata y de otras partes del Espacio Hutt (principalmente klatooinianos, vodranos y niktos, junto con weequays y gamorreanos) y les ofrecieron tecnología hiperespacial a cambio de su servicio militar. Tras la victoria, estas especies firmaron tratados de servidumbre eterna, convirtiéndose así en los guerreros, guardias y matones personales del Clan durante miles de años. Son estas especies los que vemos junto a los hutts en todas sus apariciones hasta ahora, por supuesto también junto a individuos de otras razas como humanos, rodianos o twi’leks. Pero los mellizos parecen haber prescindido de todos ellos, pues para guardar su palacio han contratado al Gotra Droide, un grupo criminal formado fundamentalmente por droides de combate reacondicionados tras el fin de las Guerras Clon en el 19 ABY. Desde su formación han estado relacionados con otras organizaciones del submundo como el Sindicato Crymorah o el Frente Cyban y llegó a ser uno de los Cinco Sindicatos en tiempos de la Nueva República. Tan grande es que incluso existen ramas disidentes como el Glitch y el Eje de Vanguardia, esta última aparecida en la serie The Bad Batch.
Y no podemos dejar de mencionar a Rotta el Hutt, hijo y heredero legítimo del imperio criminal de Jabba el Hutt y nuestro queridísimo Apestosito. En torno a él giró la trama de la película que dio inicio a la serie The Clone Wars en 2008, nada menos que 18 años hemos esperado para volver a ver a nuestro pequeño hutt ya más crecidito. Según reveló Jon Favreau, los movimientos de Rotta en sus combates en el Pozo de Lucha de Shakari están inspirados en movimientos del sumo, el boxeo y la lucha libre, mientras que la secuencia de la pelea entre los hutt se inspiró en la forma en la que los leones marinos libran sus combates territoriales.
Juegos de mesa
Dos de los más famosos juegos de mesa de la Galaxia tienen su papel en la película. Primero, los fugitivos imperiales que busca la Nueva República son representados con un mazo especial del juego de cartas sabbac, el mismo con el que Han Solo ganó el Halcón Milenario a Lando Calrissian. Esta especie de sistema de «Se busca» se estableció en el libro The Rise and Fall of the Galactic Empire, donde se revela que se trata de una baraja de sabacc adaptada con cada una de las 76 cartas mostrando la última imagen conocida de un fugitivo imperial buscado. Según la novela Consecuencias: Deuda de vida también se usaban cartas de otro juego de mesa, el Pazaak. Esto se basa en las Cartas de Juego de los Más Buscados de Irak, que el gobierno de EE.UU. utilizó para rastrear objetivos de alto valor durante la guerra de Irak.

Y el otro es el juego de holomesa dejarik, también llamado holoajedrez, aquel al que jugaron R2-D2, C-3PO y Chewbacca en Una Nueva Esperanza. Basado en el más antiguo juego shah-tez, el juego consiste en una serie de piezas de las cuales los jugadores pueden elegir cuatro con las que derrotar a todas las demás, todas ellas proyecciones holográficas a todo color de criaturas reales y mitológicas de toda la galaxia. Cuando Mando descubre que Rotta tendrá será sometido a un dejarik, resulta que consiste en que reunieron a las criaturas reales del juego para que lo matasen. Entre las piezas que representan a esas criaturas tenemos el ghhhk, grimtaash el molator, el houjix, el gigante kintano, el k’lor’slug, el savrip mantelliano, el monnok, el Ng’ok, el bulbous, el scrimp y el karkath. Algo curioso de ellos es que no todos son simples bestias salvajes, sino que algunos como el gigante kintano o el savrip mantelliano deben tener alguna inteligencia pues llevan ropas y portan armas primitivas. Las vemos luchar en la arena del Pozo de lucha de Shakari, a través de la cual se accede a través de una entrada ¡cuyo cartel luminoso está escrito, en alfabeto aurebesh, «Weathers Apollo», en homenaje al fallecido actor Carl Weathers que interpretó a Greef Karga en The Mandalorian y al legendario boxeador Apollo Creed en la saga de Rocky.

Por cierto, el ardenniano al que Mando interroga para obtener información sobre Rotta y Lord Janu se llama Hugo Durant y es interpretado por el director Martin Scorsese. Resulta que es familia de Rio Durant, el ardenniano que aparece en Han Solo: una historia de Star Wars.
Cazarrecompensas
Puesto que nuestros protagonistas en el fondo siguen siendo cazadores, no podía faltar otro que fuera su contrincante en esta historia. Y el elegido es el kyuzo Embo, originario del planeta Phatrong, junto a su nuevo sabueso anooba Keibu, procedente del planeta Tatooine. Embo fue creado para la serie The Clone Wars y pronto se convirtió en uno de los cazarrecompensas más populares, pues ha demostrado siempre poseer unas habilidades y letalidad impresionantes. Armado con una ballesta láser como los wookiees y su sombrero de guerra kyuzo que sirve tanto de ataque como de defensa, su rasgo más distintivo es la increíble agilidad que utiliza en combate. Como buen mercenario, Embo nunca manifiesta más lealtad que al dinero y así mismo y desde su primera aparición ha peleado a favor y en contra de uno u otro bando, con los jedi o los separatistas, etc.

De hecho no es la primera vez que trabaja para los hutt, pues cuando Darth Maul, Savage Opress y la Guardia de la Muerte empezaron a crear el Colectivo Sombra, él estaba en Nal Hutta para defender a sus empleadores del ataque junto a otros cazadores como Sugi, Dengar, y Latts Razzi. Aunque su cliente más singular fue el mismísimo Darth Sidious, quien lo contrató para fingir un intento de asesinato contra Rush Clovis en Scipio. Por cierto, por aquel entonces su anooba era un macho llamado Marrok, que según se menciona en la novela Consecuencias: El fin del Imperio, falleció poco antes del final de la Guerra Civil Galáctica, siendo Keibu la hembra que lo reemplazó.
Mundos pantanosos
Volvemos al particular entorno que nos ofrece Nal Hutta, a medio camino entre selvas y pantanos infestados de todo tipo de peligrosas criaturas. La más destacada de todas son los amani que los Mellizos Hutt sueltan para perseguir a los fugitivos mandalorianos. Los primitivos y peligrosos amani ni siquiera proceden del mundo de los hutt, sino del planeta Maridun y también había en Utapau. A pesar de parecer salvajes, realmente son series inteligentes organizados en sociedades tribales. A pesar de que no eran viajeros espaciales, el primer amani visto en la saga, Amanaman, apareció en el Palacio de Jabba en El retorno del jedi y el hecho de que también hubiera en Utapau y Nal Hutta demuestra que efectivamente han salido de su planeta natal. En el universo expandido se hicieron famosos por la batalla de Maridun, ocurrida en la serie comics Imperio, en la que una compañía de soldados de salto imperiales se enfrentaron durante dos días, oleada tras oleada, a un inmenso ejército de guerreros amani en un combate. El resultado fue desastroso para los imperiales, pues el 90% de sus fuerzas murieron incluyendo su comandante y varios oficiales, aunque los supervivientes se ganaron el respeto de los nativos y lograron llegar a un acuerdo favorable con ellos.

Los amani no son las únicas criaturas peligrosas al servicio de los Mellizos Hutt, pues estos en su fosa tienen, en lugar de a un rancor como el que poseía Jabba, a una serpiente dragón para eliminar a sus enemigos, aunque irónicamente ellos mismos se acabaron convirtiendo en su aperitivo. La serpiente dragón es la misma criatura que se intentó comer a R2-D2 tras el aterrizaje forzoso de Luke en Dagobah en El Imperio contraataca, y como vimos en The Clone Wars, también son nativas de Nal Hutta.
Sin embargo, Grogu halló la inesperada ayuda de un local llamado Gatori, un pescador de raza desconocida llamado Gatori que le ofreció comida y un remedio para el veneno que estaba matando a Din Djarin. Toda esta parte de la película es un guiño evidente al planeta Dagobah en El Imperio Contraataca, un lugar también dominado por ciénagas en el que habitó otro miembro de su raza, el gran maestro Yoda. Al igual que su congénere, Grogu avanza por la espesura con una rama que le sirve de bastón y hasta construye un refugio de la misma forma que Yoda creó su choza en Dagobah. Por cierto, se ha podido comprobar que el poder de sanar con la Fuerza aparentemente no funciona para detener venenos, pues lo único que se ve que curó fueron las heridas externas de Mando.

La curación no es el único poder de la Fuerza que usa Grogu en la película, pues demuestra ser habilidoso en la telekinesis y en el vínculo animal o truco de la bestia, una habilidad que permite al usuario conectarse con la mente de animales salvajes para calmarlos, como hace Grogu con Keibu e hizo Anakin con el reek en El ataque de los clones. También lo vemos usar el estrujón de la Fuerza para destruir a un droide ratón en su primera escena de la película. Este último es un poder habitualmente asociado al lado oscuro que se usa para aplastar los órganos vitales o los mecanismos internos del enemigo. Así fue cómo Windu le causo al general Grievous su icónica tos en la serie Star Wars: Clone Wars 2D. Pese a todos sus poderes, una área en la que Grogu sigue sin destacar es la de la mecánica, de ahí que, ante las quejas de Zeb por su desempeño, Din Djarin defienda a su hijo adoptivo alegando que no es un meknek, en referencia a los mecánicos humanos o alienígenas encargados de repara el casco de las naves, profesión que ejercía Osha en The Acolyte.

Naves y vehículos
Hay un notable despliegue de naves espaciales en esta aventura, muchas ya conocidas. Empezando por el escuadrón de Rangers de la Nueva República con base en el planeta Adelphi, tienen todos los cazas más míticos usados por la Rebelión. Tenemos así a los cazas estelares Ala-X y cazatransportes Ala-U de la Corporación Incom y los cazabombarderos Ala-Y de Manufacturas Koensayr. Como veis los únicos que faltaron fueron los Ala-A y los Ala-B. Siguiendo con cazas estelares, está el saltador estelar HH-87 original de la empresa MandalMotors, conocido también como el caza hutt por el extenso uso que hicieron de ellos. Creados por primera vez para la serie The Clone Wars, de hecho su primeros usuarios que vimos fueron los esclavistas zygerrianos y en la novela Consecuencias también los emplean en la Flota de Defensa de la Nueva República. Y por supuesto, aparcado en la hacienda del Clan Mudhorn en Nevarro, está el caza estelar N-1 de Din Djarin.
Y está aparcado porque Din Djarin ya por fin recibe una nueva cañonera para reemplazar a la que perdió en Tython. La Razor Crest 2.0 es una nave de asalto ST-70 creada por la Corporación de Ingeniería Corelliana antes del alzamiento del Imperio. Sí es imperial el pequeño interceptor INT- 4 que intenta usar el comandante Barro para huir del cazador mandaloriano. Es una pequeña nave repulsora de reconocimiento que puede ser transportada y desplegada desde el interior de los caminantes AT-AT. Tiene un origen curioso pues fue creada en 1982 en una línea de juguetes de Kenner para El Imperio Contraataca. Y del caminante tenemos que hablar porque concretamente es un AT-AT/P, Transporte Acorazado Todo Terreno (Prototipo), el modelo original de los míticos caminantes del ejercito imperial. Este diseño de Astilleros de Propulsores Kuat lo vimos a lo largo de toda la serie de Rebels y también en los videojuegos Star Wars Jedi protagonizados por Cal Kestis y se distingue por ser más grande que la versión final del caminante. Dicho caminante destruye fácilmente a su primo pequeño pilotado por Mando y Grogu, un Transporte de Reconocimiento Todo Terreno o AT-RT.

Por último, son dignos de mención el carguero del traficante de armas droide que se lleva a Rotta y la nave personal de Embo. El primero es un buque cisterna TR-RL3 clase Terrapin también conocido como Gofi-DF o Tanquero Tortuga hecho por la Corporación Minera Corelliana, los mismos creadores de los reptadores de las arenas usados por los jawas. Es una especie de híbrido entre transporte y caminante pues su tren de aterrizaje consiste en patas todoterreno que le permite posarse en superficies complicadas. Vista por primera vez en The Clone Wars, otra característica es que su cabina de mando puede separarse del resto de la nave funcionando como cápsula de escape, aunque el cuerpo principal de la nave puede seguir funcionando desde un puente de mando secundario. Embo por su parte viaja en la Guillotina, una lanzadera de ataque clase Flarestar de Ingeniería Surroniana, una nave que fue muy usada por la banda pirata de Hondo Ohnaka. La Guillotina iba a verse en un episodio de la sexta temporada de The Clone Wars, pero al final apareció por primera vez en la novela Discípulo Oscuro y finalmente se vio dibujada en el comic Hyperspace Stories: The Bad Batch — Ghost Agents.




