Star Wars se está convirtiendo en un universo cada vez más cohesionado. Sus películas, novelas, cómics, videojuegos, series de animación y de acción real cada vez están más interconectadas entre sí. Lejos han quedado aquellos años en los que los productos del Universo Expandido figuraban como un mero complemento sin apenas causar impacto en los productos audiovisuales. Buena prueba de ello es The Mandalorian and Grogu, la cual entre sus principales antagonistas incluirá a Embo, un cazarrecompensas creado para la serie The Clone Wars. En este artículo comentaremos algunas curiosidades, datos y hazañas de la vida de este personaje que quizás no conocías o que te interesaría recordar de cara a su aparición en la próxima película de la franquicia.
El cazarrecompensas kyuzo
Embo nació en Phatrong, el hogar natal de los kyuzo. Este mundo terrestre del Borde Exterior se caracteriza por ejercer una gravedad superior a la de otros planetas, una adversidad frente a la cual los nativos desarrollaron unas fibras musculares más densas y unos reflejos más rápidos que los de los humanos. Por otro lado, la particular composición de la atmosfera de Phatrong provoca que los kyuzo deban emplear medidas para proteger sus sistemas respiratorios en planetas a los que no están adaptados. Por ese motivo, Embo suele llevar una máscara durante sus misiones.

Como es tradición entre los guerreros kyuzo, Embo cubre su cabeza con un casco de guerra metálico, el cual en más de una ocasión ha usado como escudo, trineo e incluso como arma. Además de dicho utensilio, suele ir armado con una ballesta de largo alcance. Sus amplios recursos, así como sus excelsos atributos físicos, podían hacer de él un cazarrecompensas letal y capaz de sobrevivir a enfrentamientos con adversarios como Savage Opress y Asajj Ventress.
Salvado por su carisma
Embo apareció por primera vez en el decimoséptimo episodio de la segunda temporada de The Clone Wars, titulado «Cazarrecompensas». Según estaba planeado en el guion original y en las primeras animaciones, Embo moría en dicho episodio tras recibir un proyectil disparado por el tanque de Hondo Ohnaka. Sin embargo, por petición de varios miembros del equipo de producción que quedaron fascinados con él, Dave Filoni accedió a salvar al personaje y en la versión final solo es herido como consecuencia del disparo.
Un hombre de pocas palabras
En The Clone Wars, Embo recibió la voz del mismísimo Dave Filoni, actual presidente de Lucasfilm y por aquel entonces director supervisor de la serie. Se podría decir que Embo es un hombre de pocas palabras, pues tiene pocos diálogos a lo largo de sus apariciones. Todas sus intervenciones las realiza en su lengua natal, el kyuzón. Para crear dicho idioma, Filoni leyó, con lamentable pronunciación, algunas frases de un libro de los Pitufos en francés que el editor Nic Anastassiou guardaba para su hijo.
Fiable y respetado
Activo durante las Guerras Clon y la era imperial, Embo era considerado uno de los mejores cazarrecompensas de su tiempo solo por detrás de Cad Bane. Por ese motivo era considerado en alta estima por la élite de la galaxia. Fue empleado como guardaespaldas por el Consejo Hutt frente a la amenaza de Maul y Savage Opress, fue contratado por Darth Sidious para hacer huir a Rush Clovis de Scipio, y el conde Dooku contó con él en su intento de capturar al canciller Palpatine durante el Festival de la Luz en Naboo. Sin embargo, Embo tiene un gran sentido del honor y la justicia, y eso en más de una ocasión le ha conducido a renunciar a un contrato o a aceptar trabajos de menor remuneración si consideraba que era lo correcto. Eso le llevó a acumular deudas a lo largo de los años.

Un hombre de equipo
A los kyuzo no les gusta estar solos y por eso Embo habitualmente prefería trabajar en equipo. Y gracias a su reputación, pudo hacerlo con los mejores. En varas ocasiones formó equipo con Cad Bane, incluyendo el intento de secuestro al canciller Palpatine en Naboo. Durante un tiempo formó parte del Garra de Krayt, el grupo liderado por Boba Fett, con el cual participó en el rescate de Quinlan Vos de su cautiverio en el castillo del conde Dooku. Su compañera más habitual era la zabrak Sugi Emari, cuyo grupo solía aceptar contratos peor pagados pero moralmente más justos, por ejemplo la defensa de una aldea de granjeros en Felucia. Con el tiempo, Embo desarrolló una gran amistad tanto con Sugi como con su sobrina, Jas.

Su fiel compañero
Embo solía trabajar en compañía de un anooba llamado Marrok. Además de ser una mascota a la que tenía en alta estima, la criatura era una pieza clave en sus misiones. Un compañero fiel que lo ayudaba en la consecución objetivo y no dudaba en defenderlo si en algún momento se encontraba en apuros. Lamentablemente, según se menciona en la novela Consecuencias: el fin del Imperio, Marrok murió antes del final de la Guerra Civil Galáctica. Sin embargo, parece que en los años posteriores Embo encontró un nuevo compañero para rellenar el hueco de Marrok, dado que en el tráiler de The Mandalorian and Grogu parece ir acompañado de otro anooba.

Veterano de la Batalla de Jakku
Poco después de la Batalla de Endor, Embo fue contratado por el cazarrecompensas Mercurial Swift para ayudarlo a capturar a su antigua compañera, Jas Emari, quien estaba en el punto de mira del Sol Negro. El equipo de Swift, del que también formaban parte los mercenarios Dengar y Jeeta, localizó a su objetivo en Jakku, y pese a que en un primer momento Embo ayudó a su amiga a escapar, Emari acabó cayendo bajo la custodia de los cazarrecompensas.
El estallido de la Batalla de Jakku impidió a los cazarrecompensas salir del planeta de inmediato. Emari aprovechó el impasse para negociar su liberación con Embo, Dengar y Jeeta. Les prometió el indulto de la Nueva República a cambio de traicionar a Swift, quien ya de por sí no les caía demasiado bien, y unirse a su bando. Naturalmente, el kyuzo y sus dos compañeros aceptaron el trato y, tras eliminar a Swift, se implicaron junto a la zabrak en la batalla, durante la cual extrajeron del observatorio imperial a la comando neorrepublicana Norra Wexley. Tras el final de la guerra y tras recibir lo que les habían prometido, Embo, Dengar y Jeeta se unieron a la tripulación de Jas Emari.
De mercenario a granjero
El número 16 de la serie de cómics Star Wars Adventures (2016) revela que Embo seguía vivo para los tiempos de la trilogía de secuelas, por lo que está claro que sobrevivirá a los eventos de The Mandalorian and Grogu. Para entonces, Embo ya se había retirado del oficio de cazarrecompensas y vivía como granjero en Felucia, un planeta muy ligado al personaje, como ya hemos comentado anteriormente. No sabemos la edad exacta que tenía cuando se retiró, aunque se menciona que ya era un anciano para ser un kyuzo. Los miembros de esta especie pueden llegar a vivir varios siglos, como lo demuestra el caso de la jedi kyuzo Sav Malagan, de The High Republic, quien seguía activa a los 165 años de edad.

Embo dará el salto a la acción real en la película The Mandalorian and Grogu, en cines el próximo 21 de mayo.




