Seguimos con nuestro repaso a la vida de Maul. Continuamos donde lo dejamos, con la derrota de Maul a manos de Darth Sidious al final de la quinta temporada de The Clone Wars. No os perdáis nuestro artículo anterior en el que comentamos los orígenes y los primeros pasos en la trayectoria de este personaje.
Huida y Venganza
Tras ser derrotado por Darth Sidious en Mandalore, Maul fue trasladado a Stygeon Prime y encarcelado en la Aguja, una de las prisiones más seguras de la Galaxia. Allí, Maul fue torturado e interrogado por Dooku y Sidious con la intención de averiguar los nombres de los líderes del Colectivo Sombra y el paradero de la Madre Talzin para acabar con todos ellos.
Maul, aguantó el interrogatorio sin decir nada sobre el tema. Cuando Dooku salió de la celda, Rook Kast y Gar Saxon, hicieron un agujero en la pared y rescataron a Maul. Lo que no sabían era que Darth Sidious había facilitado la huida de Maul con la idea de seguirles hasta donde se escondía la Madre Talzin.
Darth Maul, intuyendo que su huida había sido demasiado fácil, decide reagrupar a su ejército en Zanbar. Allí, se enfrenta al ejército separatista del General Grievous con el que llega a combatir. Grievous derrota a Maul y le obliga a huir. Al no tener otra opción, regresa a Dathomir con las Hermanas de la Noche.
Cuando llegó a Dathomir, contactó a través de la Fuerza con la Madre Talzin. Ésta, sabiendo que todo era una trampa orquestada por Sidious, ordena a Maul a llevar a su ejército a Ord Mantell para pagar con la misma moneda a los Sith.
El Enemigo de mi Enemigo es mi Amigo
La estrategia de Darth Maul fue sublime; decidió comandar el grueso de su ejército en la órbita del planeta para atraer al ejército separatista y envió un pequeño grupo de Hermanos de la Noche a capturar al Conde Dooku en la superficie.
En la órbita, Maul dirigía a la Guardia de la Muerte, derrotando al ejército separatista y capturando a Grievous en el proceso. En tierra, el Hermano Viscus y su pequeño comando se infiltraba tras las filas enemigas y capturaba a Dooku.
Con los Sith capturados, Maul contactó a Sidious. quien le dijo a Maul que ya no los necesitaba y que los matara si quería, pero el antiguo Sith tenía otros planes. Habló con Dooku, junto con la Madre Talzin, para que el noble de Serenno se diera cuenta de que todos habían sido traicionados por Sidious y trabajaran juntos para derrotarle.
Mientras hablaban, un grupo de Jedi que habían estado siguiendo a la Guardia de la Muerte atacó el puesto avanzado. El ataque, liderado por los Maestros Obi Wan Kenobi, Mace Windu, Aayla Secura y Tiplee obligó a Dooku a aliarse con Maul por su supervivencia. El combate se prolongó hasta que Gar Saxon detonó una bomba que provocó la confusión suficiente para que los Sith y la Guardia de la Muerte pudieran huir.
La Trampa de Dathomir
Al poco de llegar a Dathomir, Maul le revela a Dooku que sabe que su alianza es una farsa y que sigue trabajando para Sidious, pero ése era el plan del Zabrak junto con la Madre Talzin desde el principio. Con un ritual, la Madre Talzin drena toda la energía vital del Conde con la intención de acabar con su vida para renacer ella. Durante el ritual, aparece Darth Sidious junto al General Grievous (al que había rescatado previamente) con la intención de acabar de una vez por todas con su antiguo aprendiz y la Madre Talzin.

Debido a que el ritual se interrumpió, Talzin seguía con su consciencia en el cuerpo de Dooku usándolo para combatir a Sidious mientras Maul combatía al General. El Gran Lord Sith, era muy superior a la unión de la consciencia de la Madre Talzin y las habilidades del Conde Dooku, tomando rápidamente ventaja en el combate y dominándoles con los rayos de la fuerza. Para evitar la muerte, Talzin abandona el cuerpo de Dooku y se confiere un cuerpo físico pero débil.
Maul logra alejar con la fuerza a Grievous y al combatir con Sidious, éste también le somete con los rayos de la fuerza. Mientras agoniza, Maul pide a su Madre que le dé más poder para combatir al Lord Sith, pero se niega ordenando a Maul huir del combate. Al negarse, la bruja empujó con la fuerza a Maul y, con la ayuda de Rook Kast, huyó. Mientras escapaban, vio cómo Sidious acababa con su Madre, el ejército separatista aniquilaba a la Sombra Colectiva y todos sus sueños de venganza acababan.
Darth Sidious, dejó que Maul escapara, puesto que aunque no le había matado, le había eliminado como un rival en la Regla de Dos.
El Asedio de Mandalore
Sin sitios a los que huir, ni recursos. Maul y la Guardia de la Muerte acuden a Mandalore donde se ocultan durante un tiempo. Sin embargo, Maul también tenía enemigos en Sundari. La Resistencia Mandaloriana, liderada por Lady Bo-Katan Kryze, contactó con la ex-padawan Ahsoka Tano con el objetivo de acabar con el reinado de Maul. A través de su antiguo maestro, Anakin Skywalker, y Obi-Wan Kenobi, la togruta contactó con el Consejo Jedi para solicitar la intervención de la República en Mandalore. Pese a la reticencia inicial de los jedi y a los obstáculos que suponían los tratados centenarios entre la República y los mandalorianos, el consejo aprobó el despliegue de la recién creada 332ª Compañía, liderada por el comandante Rex y con Ahsoka Tano como asesora.

Mientras en las calles de Sundari la unión de los soldados clon y la Resistencia Mandaloriana sometía a los supercomandos de Maul, el zabrak enfrentaba a la aprendiz de jedi en el palacio real. Tras un exigente enfrentamiento, Maul acabó siendo capturado por Ahsoka y trasladado a Coruscant para su juicio.
Durante su traslado a bordo del Tribunal, Darth Sidious ordenó a los soldados clon ejecutar a sus comandantes jedi bajo la directiva de la Orden 66. En un intento de salvar su vida y la de su amigo, el comandante Rex, Ahsoka liberó a Maul de su cautiverio como un elemento de distracción. Pese a ser perseguido por cientos de clones por la nave, el sith renegado fue capaz de abrirse paso hasta el hangar del crucero y tomar una lanzadera para volar hacia su libertad.
El Padrino galáctico
Las Guerras Clon habían terminado. La República había caído y un Imperio se había alzado en su lugar con el objetivo de reestablecer el orden en la Galaxia. Sin embargo, los tiempos de la posguerra ofrecían un escenario próspero para el crecimiento de los negocios ilícitos y las actividades criminales. El Colectivo Sombra se había disuelto, pero Maul tomó el liderazgo de uno de los sindicatos criminales que formaban parte de la alianza: el Crimson Dawn.
Bajo el mando de Maul y su lugarteniente, Dryden Vos, el Crimson Dawn creció exponencialmente hasta convertirse en uno de los sindicatos más influyentes de la galaxia. Sin embargo, el verdadero objetivo del zabrak al frente de esta organización no era enriquecerse mediante el desarrollo de actividades ilícitas, sino que en realidad era un medio para vengarse de su antiguo maestro y destruir a los sith. Si el Crimson Dawn seguía creciendo, llegaría un punto en el que se convertiría en una herramienta perfecta para causar el caos en la Galaxia y desestabilizar el tan ansiado orden que deseaba Palpatine en su Imperio. Además, el sindicato le proporcionaba una extensa red de contactos que le permitía rastrear y acceder a artefactos sith que le permitieran amplificar su poder. Maul realizó esta búsqueda durante décadas, primero junto a Dryden Vos y más tarde junto a su sucesora, Q’ira.
Sed de Venganza
Sumergido en esta búsqueda de artefactos sith, Maul viajó a Malachor en el 3 ABY en busca del antiguo templo Sith, del cual las leyendas decían que poseía una superarma en su interior. El templo también ocultaba un holocrón sith cuyos secretos podían ayudarlo en su búsqueda. Sin embargo, un encuentro fortuito provocó un viraje en sus objetivos.
En Malachor se cruzó con el joven padawan Ezra Bridger, a quien trató de engañar para poder conseguir con su ayuda el holocrón. Según avanzaban por el templo, se encontraron con los acompañantes de Ezra, Ahsoka Tano y Kanan Jarrus que estaban luchando contra tres inquisidores. Para ganarse la confianza de los Jedi y su antigua enemiga, Maul combatió él solo a los tres inquisidores haciéndoles huir.
Más tarde, explicó al grupo que si deseaban conocer la respuesta a sus preguntas debían colocar el holocrón en lo alto de la pirámide. En realidad, lo que Maul quería era activar la superarma que se encontraba en lo alto de la cúspide. Para llegar a lo más alto de la pirámide, se separaron, quedando Ezra con Maul a solas. Aprovechando la situación, Maul trató de hacer de Ezra su aprendiz y llevarlo al lado oscuro embaucándole. Lamentablemente, un inquisidor les cortó el paso. Cuando se enfrentaron a él, Maul quiso que Ezra lo asesinara, pero éste se negó y Maul lo asesinó por él. Ambos ayudaron a Ahsoka con el segundo inquisidor, al que también mató Maul y el tercero intentó huir, pero al haber resultado dañado su sable que usaba como un helicóptero para descender durante el combate, cayó al vacío. Acto seguido y aprovechando que Ezra y Ahsoka habían subido a la cima a colocar el holocrón, atacó a Kanan dejándole ciego con su sable láser. A pesar de ello, Kanan se sobrepuso e hizo caer a Maul al vacío, que sobrevivió y usó una de las naves de los inquisidores para huir una vez más.
El Final de la Sombra
Maul engañó al escuadrón fénix para abrir el holocrón junto a Ezra. De esta manera, descubrió que su némesis, Obi-Wan Kenobi, seguía vivo, pero lamentablemente no sabía dónde estaba. Sin saberlo, la ubicación la conocía Ezra, ya que toda información que da el holocrón viene fragmentada.
Maul, mediante engaños de visiones de la fuerza atrae a Ezra a Tatooine. Éste acude, pensando que Kenobi está en peligro, sin saber que en realidad está siendo usado como cebo para el propio Obi-Wan.
Maul, no entiende por qué Obi-Wan, que había sido un Gran Maestro de la Orden Jedi, estaba en un planeta recóndito, pobre y no luchando contra el Imperio con la Resistencia. Pero, él mismo, deduce que está protegiendo a alguien.
Darth Maul, por fin obtiene lo que desea, un combate contra Obi Wan. Debido al arte de combate agresivo de Maul y el arte defensivo y único de Kenobi, el combate dura unos pocos segundos. Aprovechando la fuerza del ataque de Maul, Obi-Wan le hiere mortalmente en el pecho.
En los momentos previos de su muerte, Obi-Wan como muestra de respeto hacia su máximo enemigo, le sostiene en sus brazos mientras dice sus últimas palabras:
Darth Maul: Dime, ¿Es el Elegido?
Obi Wan Kenobi: Lo es.
Darth Maul: Él, nos vengará…
Tras decir esas últimas palabras, Maul finalmente muere. Obi-Wan, como muestra de respeto, cierra los ojos de su enemigo, siendo éste el final del hijo de Dathomir, del aprendiz caído, de la sombra eterna…






pedazo de curro!!!!
Muchas Gracias Iñaki!!
Si te ha gustado te recomiendo la primera parte (si no la has leído ya) y el artículo sobre Ahsoka. No te olvides de pasarte por nuestra sección del Lore!!
Un saludo