El Alzamiento de un Lord Sith

El humano que se convertiría en Darth Sion vivió durante la época de las Antiguas Guerras Sith, alrededor del 4.000 ABY. Sion, que probablemente fuera su nombre de nacimiento, fue durante mucho tiempo susceptible a las enfermedades y al dolor igual que cualquier otro ser vivo. Cuando ambos se combinaban, eran insoportables para él, haciéndole vivir con ira y odio. Pero en lugar de sufrir en silencio, Sion abrazó su dolor como parte de su ser, convirtiéndose en Darth Sion, el Señor del Dolor.

Durante la Gran Guerra Sith, en el 3996 ABY, Sion sirvió como Merodeador Sith en el Imperio Sith de Exar Kun. Ansiando la muerte, Sion lucho contra los Jedi una y otra vez, pero siempre conseguía sobrevivir a las batallas. Con cada batalla, mayor era su tolerancia al dolor. Y tal era su confianza que llegó a creer ser inmortal. Pero eventualmente Sion fue abatido, aunque no murió. En lugar de ello, Sion se levantó una vez más y ejecutó al que hubiera sido su asesino con toda su ira y odio.

Sion se dio cuenta de que podía mantener unido su cuerpo descompuesto mediante el uso del Lado Oscuro de la Fuerza. Este proceso le provocaba un dolor enloquecedor y le obligaba a estar constantemente concentrado en su rabia. Sion consideró esto un precio aceptable por la inmortalidad. Exar Kun acabó perdiendo la guerra, pero Sion sobrevivió a la caída del Imperio Sith.

Tiempo después, las Guerras Mandalorianas llegaron a la Galaxia. Clanes Mandalorianos invadieron la República, conquistándola poco a poco. Este conflicto terminó con la formación de un nuevo Imperio Sith, formado por Darth Revan, el nuevo Lord Oscuro de los Sith, y su aprendiz, Darth Malak. Sion se convirtió en un Lord Sith del nuevo Imperio. Sorprendentemente, Revan fue redimido por el Consejo Jedi. Tras matar a su antiguo aprendiz, Darth Malak, acabó con el Imperio que él mismo había levantado.

Sion consideró esto una muestra de la debilidad de Revan y un acto de traición hacia los Sith. Tras la nueva caída del Imperio, Sion, que se encontraba en Korriban, presenció la caída de las últimas piezas del Imperio, viendo como los Sith restantes se mataban entre ellos.

Triunvirato Sith

Pero había otros Lores Sith en la Galaxia con sus propios planes. Una era la antigua Maestra Jedi de Revan, Kreia, que tomo el nombre de Darth Traya cuando cayó al Lado Oscuro. Traya, buscando “Heridas en la Fuerza”, buscó por la Galaxia hasta encontrar a Sion y a otro Lord Sith, Darth Nihilus, el Señor del Hambre. Sion, Traya y Nihilus se aliaron en secreto y formaron el Triunvirato Sith, cuya base se encontraba en Malachor V. Su objetivo era la aniquilación de la Orden Jedi y la Restauración de los Sith. Sion aprendió mucho de la que se convertiría en su nueva mentora, aprendiendo aún más sobre los caminos del dolor.

Pero la alianza era frágil y Nihilus y Sion ambicionaban más poder. Conspirando contra su maestra, la traicionaron. Cortaron su vínculo con la Fuerza y la exiliaron, pensando que acabaría muriendo en soledad.

Fue entonces que, con un grupo de asesinos Sith, Sion comenzó una campaña de exterminio de Jedi por toda la Galaxia. A pesar de ser abatido en varias ocasiones, el Lord Sith continuó levantándose y eliminando a todos los Jedi que encontró. Casi al final de su campaña, los Jedi estaban prácticamente extintos. En el 3954 ABY, Sion y Nihilus unieron a la mayoría de los remanentes del Imperio Sith. Juntos se convirtieron en la fuerza Sith más poderosa de su tiempo.

En el 3952 ABY, Nihilus atacó el cónclave Jedi en Katarr, asesinando a los pocos supervivientes de la Orden. Fue entonces que los Jedi se exiliaron para intentar escapar de ambos Lores Oscuros.

La Última Jedi

Mientras los Jedi caían, en el Borde Exterior se encontraba Meetra Surik, antigua caballero Jedi. Meetra fue exiliada de la Orden por seguir a Revan en las Guerras Mandalorianas. Atris, una Maestra Jedi que sobrevivió a la purga, utilizó a Meetra para atraer a los Sith a una emboscada.

Darth Sion se infiltró junto a su grupo de asesinos en el Heraldo, la nave donde viajaba Surik, para darle caza y eliminarla. Cuando por fin la encontró, Kreia apareció y consiguieron escapar a bordo del Halcón del Ébano, la antigua nave de Revan. Durante la huida, su nave quedó averiada y se vieron obligadas a detenerse en el planeta minero Peragus. Allí, Kreia intentó detener a su antiguo aprendiz, pero lo único que consiguió fue perder una mano.

Tras escapar de Peragus, Sion continuó la caza de Meetra a través de un cinturón de asteroides donde su nave explotó en mil pedazos. Pero eso no acabó con el Señor del Dolor.

Encuentro en Korriban

Que Surik y Kreia escaparan de sus manos solo consiguió avivar aún más la ira de Darth Sion. Su determinación para acabar con ambas se hizo más fuerte. Así que tras seguir a la otrora Jedi a la Academia Sith de Korriban, se enfrentó a ella. A pesar de que Surik hirió a Sion, el Lord Oscuro restauró su cuerpo gracias al uso de la Fuerza. Fue entonces que Kreia le explicó a Meetra que Darth Sion no podría ser vencido, por lo que optaron por huir del planeta. Sion, como muestra de respeto hacia Surik, permitió que escaparan con vida, esperando volver a encontrarla en el futuro. Fue entonces que el Señor del Dolor fue consciente de que en su interior había despertado un sentimiento por Meetra más allá del respeto o la admiración. Un sentimiento que no podía tolerar.

Muerte final

Kreia traicionó a Meetra Surik, volvió al Lado Oscuro y reclamo su título de Darth Traya. Tras esto, siguió a Darth Sion a Malachor V y quebró su voluntad, sometiéndolo a su poder. Eventualmente, Meetra llegaría a Malachor V en busca de su mentora. Sion, por orden de Darth Traya, se enfrentaría de nuevo a ella. Sion advirtió a Surik que Traya no podía ser derrotada y que la mejor opción para ella era huir. Sabiendo que eso no pasaría, su deseo era poder derrotarla. Quizá entonces sería aceptado como el verdadero discípulo de Darth Traya.

Tras caer abatido en varias ocasiones, Meetra Surik hizo ver a Darth Sion que él no era más que una herramienta para Kreia. Para ella, solo aquellos que podían vivir sin la Fuerza eran merecedores de su respeto y Sion estaba cada vez más ligado y necesitado de su uso para continuar con vida.

El Señor del Dolor, al ser consciente de esta gran debilidad, aceptó por fin su destino. Antes de morir por una última vez, hizo una advertencia a Meetra. Sion le avisó de que Kreia intentaría romperla y hacerla caer al Lado Oscuro. Y por fin, el Señor del Dolor halló la paz y se permitió morir.

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