La saga Battlefront, lejos de ser la mejor saga de videojuegos ambientada en Star Wars, y ni siquiera contar con al menos una entrega (de las cinco lanzadas hasta el momento) entre uno de los mejores juegos de la franquicia, es idolatrada por un gran número de fans.
Esto puede ser debido a que es el único shooter como tal de Star Wars; tal vez a la nostalgia, ya que la mayoría pudimos jugarlo durante nuestra infancia; o incluso por la propia promoción que le han dado las desarrolladoras. Sin embargo, creo que el motivo puede ir mas allá.
A riesgo de parecer una ida de olla, la clave quizá está en la fusión de medios. Es decir, unir lo visto en películas, series de TV, cómics e incluso novelas, y todo ello interactuando entre si y siendo dirigido por el propio jugador. Tener al alcance de tus manos toda la fantasía que envuelve a este universo y ser partícipe de él. Y todo esto acompañado de varias eras con las que jugar, cosa que en otros títulos de la saga es mucho más difícil de ver.
Las dos primeras entregas (2004 y 2005) se adentraban en medios alejados de las películas, sobretodo en los mapas (Rhen Vhar) y en las clases de soldado. Pero, para estos dos juegos, lo principal fueron los mods. Me atrevería a decir que cientos, sino miles de modders, aportaron y continúan aportando contenido del universo expandido abarcando prácticamente la totalidad de las eras tanto de Legends como del Canon Disney.

Tras ello, llegarían los conocidos como Battlefront de PSP y Nintendo DS (Renegade Squadron (2007) y Elite Squadron (2009)), los que se meterían de lleno en el universo expandido de aquella época, tomando contenido para rellenar las clases con personalización. Al fin y al cabo, el segundo de ellos era el port a consolas portátiles del non nato Battlefront III de Pandemic, por lo que podemos intuir que este hubiera sido el más rico respecto a contenido de fuera de las películas.
Con esta situación, llegamos al Battlefront de DICE lanzado en 2015, el más pobre respecto a «crossovers«, ya que a penas contaba con elementos del UE y solo contenía una era. Aún así, la introducción de Sullust le aportó gran riqueza al juego, abriendo este desconocido planeta al gran público.
En 2017, de manos nuevamente de DICE y EA, llegaría el Star Wars Battlefront II, incluyendo tres eras (más que nunca en un Battlefront sin contar los mods). Junto a estas tres eras, llegó la campaña, donde pudimos ver nuevos planetas como Vardos, nuevos personajes, la operación ceniza en Naboo, directamente sacada de los cómics, y organizaciones paramilitares como la de Gleb. Este modo historia, lejos de ser bueno por si mismo y pudiendo haber sido mucho mejor aprovechado, aportó nuevas cosas al canon, mezcló medios y dio forma visual a cosas solo contadas en novelas (como la barba de Han Solo mencionada en Aftermath). Además, para el multijugador, también se ha nutrido de Legends y el universo expandido canónico.
Con todo esto quiero llegar a una conclusión: la saga Battlefront es crucial para la franquicia. Es, sin duda, más aún gracias a ser desarrollado últimamente por DICE, el videojuego de Star Wars que más ha llegado al gran público. Con esto me refiero a que, a pesar de las penosas campañas de márketing, tanto en el juego de 2015 como en el de 2017, muchos jugadores han comprado el Battlefront a pesar de no consumir frecuentemente productos de Star Wars o de ni siquiera gustarles las películas. Esto se traduce en que es una importante fuente para captar público nuevo, por lo que es el escaparate perfecto para promocionar películas, series de TV o novelas; y Disney lo sabe.
A pesar de ello, por culpa de Electronic Arts, DICE, Disney o quien sea, el juego no ha cumplido estos objetivos. Ha permanecido en una zona de confort. Se podría haber adentrado mas en The Clone Wars, en SW Rebels, en Solo: A Star Wars Story o incluso en Aftermath, pero no. Simplemente tocó de forma superficial algunos medios fuera de las películas o se limitó a hacer referencias.

Esta estrategia, junto a la mala publicidad de ambos títulos de EA, ha provocado que la cantidad de jugadores que se hayan interesado por nuevas historias de Star Wars sea muy limitada a pesar del inconmensurable potencial.
Pero esto no acaba ahí, ya que los jugadores que sí siguen Star Wars de cerca tampoco están contentos. El juego no termina de satisfacer sus fantasías debido a la escasez de contenido en ciertos aspectos del juego y la poca unión entre medios (sin obviar las promesas vacías y demás aspectos que se relacionan más con la jugabilidad).
Todo esto da como resultado un batacazo de Electronic Arts que pone en duda no solo un Battlefront III, sino que puedan mantener los derechos de la franquicia.
Por lo que sí, Battlefront, sin ser la mejor saga de videojuegos de Star Wars, es la que más responsabilidad debe soportar, la que mejor lo debe hacer y la que más focos atraerá del gran público, más aún cuando en los últimos diez años solo se ha publicado bajo la licencia de Star Wars este título para consolas (sin contar los juegos de Lego y Disney Infinity).
Para finalizar, recordad que en menos de un mes, el 23 de enero, se lanzará la actualización que contará con el Conde Dooku, por lo que estad pendientes de WookieeNews, donde os iremos toda la información que se vaya publicando acerca de sus habilidades y cosméticos.










